FeaturedNOTICIAS

15 cosas que debería haber dicho cuando tenía 16 años


1. No. No, no quiero. No, no tengo que hacerlo. No, no te extraño, y no, ya no te amo. No, no permitiré que me manipules más. No dejaré que beses mi cuello y me digas que me amas cuando mis huesos se conviertan en polvo ante la mera idea de que vuelvas a visitar un lugar al que alguna vez llamaste hogar. No, no soy tu maldita casa.

2. Si. Sí, te necesito y sí, te amo. Sí, me equivoqué.

3. Vale la pena. Tú lo vales. Vale la pena tener sus mejores días y sus peores días. Vale la pena intentarlo; es digno de perdón. Ella vale más que las mentiras que te dijo y los cigarrillos de caramelo con los que te chamuscó, y tú vales más que arrojar el carbón en su dirección.

4. Lo siento. Lamento haberte hecho pensar que eras menos que todas las margaritas del campo que puse con tristeza al marcharte.

5. Yo te amaba. Entonces te amé. Ahora te amo. Te amo por siempre y para siempre. Te amé imprudentemente.

6. Vivir el momento. Disfrute del aguacero; Aprovecha cada oportunidad que tengas para hacer un ángel de nieve, porque a medida que se derrite, tus demonios se revelarán y la reminiscencia será todo lo que tienes. Sostén su mano un poco más fuerte y besa sus labios un poco más suave; pronto los extrañarás.

7. Detener. Quita tu mano de mi muslo. Detener. Voy a dejar de beber. La próxima vez que me mire a mí mismo en el reflejo polvoriento debajo de mí, veré ojos jóvenes debajo de las montañas cubiertas de nieve, y me detendré a preguntarme cómo se sentiría ella. Yo parare.

8. Gracias. Gracias, mamá, por rescatarme una y otra vez y por darme el perro de peluche que lloré en la noche en que ya no era suyo. Gracias, papá, por levantarme sin saberlo cada vez que me caía. Gracias por quitarme las ruedas de entrenamiento a una edad tan joven y cansada, porque me enseñó a solo temer la insuficiencia y a aceptar los moretones. Gracias.

9. Sigue adelante. No has perdido hasta que te hayas rendido. Continúe con la tarea que jura que nunca terminará, continúe con la carrera que jura que nunca tendrá, continúe con el chico con el que jura que nunca funcionará. Todo saldrá bien. Lo prometo.

10. Amor. Ama profundamente, ama peligrosamente, ama libremente, ama honestamente. Ama a tu madre incluso cuando ella ha dicho lo mismo en innumerables ocasiones; ama a tu padre cuando parece que simplemente no entiende tu angustia reprimida. El amor no equivale a vulnerabilidad.

11. Está bien. Está bien no estar bien. Está bien tomarse un poco más de tiempo para prepararse en la mañana porque la mitad de la pelea fue simplemente dejar que tus pies golpeen el suelo y recordarte que viviste para recibir otra mañana vacía. Está bien estar bien.

12. Quiero irme. Quiero irme de esta fiesta. Quiero dejarte Quiero dejar la noción de que soy comparable a cualquier otra persona en el pasado. Quiero dejar mi viejo yo arraigado en la tierra, los pétalos en descomposición permitiendo que brote nueva vida de las ruinas. Quiero irme y encontrar la belleza en nuevos lugares y personas y cosas que no me estén destruyendo de adentro hacia afuera. Quiero irme.

13. Adelante. Adelante, vete. Adelante, persigue tus sueños sin salida. Adelante, aléjate, ven aquí, quédate, vete, toma una decisión y sigue adelante. Adelante, porque yo también tengo que seguir adelante.

14. Adiós. Adiós a la niña que lloraba cada vez que miraba a los que se extraviaban, adiós a los viejos hábitos y nuevas formas de engancharlos, adiós a los pensamientos fugaces de maltratar el único cuerpo que tienes, adiós a los que pensaban No valía la pena luchar por él, y adiós a la idea de que necesitaba a alguien en primer lugar. Está bien marcharse.

15. Pasará. Pasará y el sol brillará de nuevo y abrirás tu ventana y respirarás el aire fresco y te repetirás a ti mismo «Lo logré» hasta que la gratitud corra por tus venas y una sonrisa adorne tu rostro y estés bailando en tus calcetines a las 10 de la mañana. Pasará, y olvidarás su nombre, pero empezarás a encontrar la belleza en el tuyo. Se curará, pasará y saldrás más fuerte de lo que jamás hubieras imaginado. Pasará, como pasa el tiempo, y sentirás nostalgia por las manos que están demasiado insensibles para sostener las tuyas y las voces que ya no te llaman. Por los amigos que se han ido, por la familia que ha cambiado, por momentos que parecían durar para siempre pero que ahora solo existen en fractales. Aferrate a ello. Entonces déjalo pasar.

TE INTERESA>>  ¿Cuántos pasos es recomendable caminar al día?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba